Sesé

Una de las cosas más duras con las que tenemos que lidiar las activistas feministas es con la rabia que nos genera cada asesinato por Violencia de Género.

resiliencia
Esta rabia se hace más intensa cuando tú misma eres superviviente y te implicas en la lucha como mediadora de violencia de género acompañando a compañeras de batalla a la policía, al juzgado, al Centro Información Muller, a la entrega de menores con su padre… y llega un día como hoy, en el que una de tus compas, que lo está pasando mal por violencia económica y acoso, te cuenta por Whatsapp que la mujer que acaban de asesinar anoche es amiga suya.
Cierras los ojos. La llamas y te cuenta entre sollozos la historia de su amiga, de los detalles de la lucha de Sesé.  Ya tenemos los mass media para reproducir el morbo de los detalles de su particular historia de terror que acabó cuando su exmarido dejó al niño de 8 años en casa de los abuelos, llenó de gasolina y butano la vivienda, la llamó diciéndole que estaba en casa de ella para entregarle el niño… y éste activase la deflagración en cuanto llegó ella a la casa.
En Vigo varias organizaciones de movimientos sociales estamos en plena #AcampadaContraAPobreza desde el viernes 17 de febrero delante del ayuntamiento (PSOE con mayoría absoluta), reclamando al alcalde que cree de una puñetera vez un parque público de viviendas sociales para evitar que la gente duerma en la calle (más de 80 personas), para evitar que las que pasamos por un proceso de desahucio no acabemos desarraigadas porque la Xunta (PP) dice que no tiene más pisos en Vigo (luego más tortas para la Xunta también) y que las negociaciones con los bancos que desahucian a la gente todos los días son más lentas que el caballo del malo. Con la de cientos de viviendas vacías que hay aquí, indignante es decir poco.
Es indignante porque la #FeminizaciónDeLaPobreza se ceba de forma muy cruel con las mujeres que estamos sufriendo Violencia de Género. Muchas no podemos mantener un trabajo, especialmente cuando estamos inmersas en un episodio de violencia o estamos en la fase de tensión. Muchas tenemos menores a nuestro cargo que dificulta mucho más la situación porque la conciliación laboral – familiar en este maldito Estado es una utopía. Como decían amigas de Sesé esta tarde, muchas estamos literalmente solas porque nuestras familias nos dejan en la estacada o bien se ponen de parte del maltratador, revictimizando a la mujer cuando le espetan directamente a ella indicando que “algo habría hecho”, “no está claro”, “es una exagerada, no es para tanto”, “revive fantasmas del pasado” cuando lo que nos pasa es que reaccionamos a acontecimientos del presente.
En estas ocasiones, la cabeza apenas nos da para hacer tripas corazón y mantenernos fuertes de cara a las criaturas que estás cuidando (porque sí, muchas las tenemos de corta edad que atender) y que les afecte lo mínimo que se pueda. 
Muchos desahucios están vinculados a este tipo de casos. Mujeres, que muchas de nosotras decidimos no denunciar porque o bien la violencia económica judicialmente no se trata como violencia de género si no que se tramita por el juzgado de familia (saturado ya de por sí), los acosos son difíciles de probar porque tenemos jueces que no tienen formación especializada y todo lo relativizan (violencia institucional) y a no ser que recibas explícitamente insultos, amenazas y/o humillaciones por parte de una pareja o expareja, el resto de violencia psicológica no se considera violencia de género.
Mi compa y yo, junto con más activistas, estamos echando una mano a la gente que está acampada, ya sea recogiendo firmas, llevando comida, acompañarles un buen rato durante las noches. Esta mañana nos encontramos allí. Hubo un momento que nos tuvimos que ir al bar de enfrente del Concello para que ella tomase algo y pudiese vivir ese dolor por Sesé más recogida. No olvidaré jamás sus palabras entre sollozos: “Si la amas, no la mates, déjala marchar”. “La mató porque se fue con otro”.
Ese dolor se mezcla con el dolor propio, el dolor que todas pasamos en mayor o menor medida cada vez que asesinan a una de nosotras. Porque son tantas las veces que pensamos que tenemos controlada la situación, que minimizamos los riesgos hasta que te ves inmersa en la agresión… que te entra la paranoia de si la próxima serás tú, si alguna vez tu pesadilla se acabará. Si esta historia tendrá un final pacífico. Cada vez que matan a una de nosotras, matan también una parte de cada una hasta que te endureces. Y aún así, aún con la fuerza que te da el endurecerte con el paso de los años, mientras asumes que tienes que aprender a vivir así al menos mientras tus hijos sean menores de edad… estas situaciones te siguen generando rabia.
Viene otra compa a la acampada para colaborar, también superviviente. Ella tiene la “suerte” de que a él le hayan condenado por violencia de género. Ni qué decir que la condena fue de risa, que ella está generando deuda del alquiler y servicios básicos porque por mierdas administrativas de incompatibilidad entre diferentes ayudas destinadas a víctimas de violencia de género tuvo que cancelar la primera antes que la administración pueda tramitar la segunda. Y no le dejan rechazar la segunda ayuda porque le puede perjudicar a la hora de pedir futuras ayudas. Esto se traduce que pasó enero sin cobrar absolutamente nada porque los retrasos de servicios sociales implicados en estos casos tanto del Ayuntamiento como de la Xunta hacen que su ayuda esté sin terminar de tramitar. Y eso es lo último que le ha pasado, que si cuento la historia de lucha de esta mujer con las diferentes administraciones da para un libro.
Nos enteramos que a las 13h hay concentración en la puerta del Concello, que se hará un minuto de silencio. Esta última compa contesta que no va a ir, que está convocada por el Concello y le parece cínico que vengan a presentar sus respetos durante un minuto de silencio tanto el incompetente del alcalde, como las ineptas de concejalas de (des)Igualdad y de (mal)Bienestar Social. Cinismo puro y duro de lamentarse tanto por las asesinadas pero no hacen nada por las que estamos vivas. NADA. ¿Es así como nos protegen a las mujeres? ¿Y luego estos desgraciados piden que denuncies para darte todo tipo de ayudas que no existen o llegan tarde, mal o nunca?
Llegó ese minuto de silencio y desde el otro lado de la plaza empezamos a ver que bajan y se alinean todos los concejales. Mi compa, dolida, decide levantarse y sumarse, desafiante, digna, a ver si estos sinvergüenzas son capaces de mirarle a la cara. Yo no. El asco que sientes por la violencia institucional que estamos sufriendo todas me genera tanta rabia que sé que si me acerco menos bonitos les grito de todo. Si este Estado de malestar funcionase quizá Sesé estaría viva.
Y no puedes evitar recordar que cuando tu ex agredió a tu hijo durante las visitas que le tocaban en verano (vive a 600Km de aquí) y que cuando el niño llegó a casa llamaste al 016 para pedir asesoramiento psicológico para poder orientarle mejor porque estabas mal…  la psicóloga te dice que te da cita dos meses después porque se va de vacaciones. Porque claro, el Concello de Vigo puede gastarse cerca de 200.000€ en unos pingüinos horteras de espumillón con leds por navidad pero eso de contratar dos profesionales para cada área y así no dejar el servicio inactivo va a ser que no porque para eso no hay dinero. 
Y no puedes evitar recordar el cinismo de esta situación insostenible para tantas de nosotras con la lona colgada en la fachada del Concello durante un año y medio donde rezaba “Vigo Contra las Violencias Machistas” que le pedimos desde la Plataforma Feminista Galega a la Concellería de Igualdad para el 25N 2015 y luego no tienen dinero para invertir en medios para nosotras.
Y no puedes evitar recordar cuando te pusiste junto a tu compa en huelga de hambre y dijiste por primera vez en los medios que eres superviviente, que te van a desahuciar y la concejala de Malestar Social, sin un mínimo de formación ni de sensibilidad te dice que denuncies porque tiene pisos para ti para que te mudes al día siguiente. MENTIRA. A mi compañera cuyo ex tiene condena por violencia de género le dicen que no le dan ayudas para pagar el piso porque no hay dinero y que si quiere un piso de alquiler social primero tiene que ir a una casa de acogida para independizarse y reinsertarse socialmente… cuando las instituciones no tienen en cuenta que ella está independizada y lucha por reinsertarse, que no quiere ir a la casa de acogida. Ninguna queremos ir a esas casas, menos después de ver cómo están tratando a las compas que han pasado por las casas de acogida de Coruña, que sí, que dicen que aquí funcionan bien… pero ya no confías en nadie.
Y no puedes evitar recordar que estos cabrones han tardado en tramitar tu RISGA cerca de 20 meses, lanzando balones fuera, que se supone que es una ayuda de emergencia. Que has tenido que sobrevivir con 250€/mes durante dos años (pensión de alimentos). Y el cabreo supino que te entra cuando te notifican de la Xunta de Galicia que te corresponden 473,93€/mes (una millonada, vamos) y en el mismo correo te indican que te descuentan la pensión de alimentos del niño, con lo que te ingresan 223,93€. ¿¿¿Cómo tiene Xunta de Galicia el valor de descontar pensiones por invalidez, por alimentos, etc de una pensión no contributiva como lo es el RISGA, cuando no llegas con ambas ni siquiera al SMI o si llegas es de milagro???
Y no puedes evitar recordar cómo el alcalde en la apertura del curso de mediadoras de violencia de género de junio del año pasado – en el que estás en primera fila a metro y medio delante de él – se pone a soltar su discurso “mansplaining” evitando todo contacto visual contigo excepto al final que te mira sonriendo diciendo lo duro que es vivir un desahucio en una situación tan vulnerable como lo es la violencia de género… y que 15 de los pisos que tiene en propiedad el ayuntamiento los va a destinar para las mujeres supervivientes que van a denunciar. MENTIRA. Y te callas por esta vez, porque quieres el título para poder colaborar con la Red de Mujeres, porque no quieres perjudicar a tus compañeras de la Red y de la PFG.
Y vuelves a la realidad cuando terminan el minuto de silencio y empiezan a aplaudir. Te invade el asco, la ira por ese ese falso despotismo que tratan de copiar a Carlos III pero que hasta ese despotismo se les queda grande por las constantes mentiras que por desgracia una gran parte de la ciudadanía de Vigo se traga. Porque ¿Cómo puede ser que un alcalde que se supone de izquierdas* sea insensible con la realidad social de su ciudad? Y el asco, la ira te invaden tanto que sólo puedes encontrar una válvula de escape entre tus viejas compañeras de barco, porque tienes que mantenerte entera y firme para tus compas del día a día, porque, al fin y al cabo, estás medianamente consiguiendo cierta estabilidad que sólo la distancia y el apoyo de las compas son capaces de apuntalar… y ahora te toca a ti apuntalar.
Te vas un rato a solas para digerir todos estos sentimientos que te asaltan. Después, más tranquila, vas a comer al CSOA para compartir con tus compas de realidad, del día a día, lo vivido de forma más entera. Después, por la tarde, tu compa (amiga de Sesé) pide en todos los grupos que se vaya a la concentración que se celebra por la tarde en Chapela (Redondela). Llegas y la alameda está abarrotada. Nunca está así por una concentración reivindicativa.
Y te encuentras con el poeta del barco de la rotonda que te ayudó a embalar tus cosas en tu desahucio y emocionado te dice que era amigo de Sesé, que ella era muy feminista. Fuerte, luchadora hasta el final. O el fotógrafo compañero de barco que te grabó tu entrevista más respetuosa y desgarradora en tu huelga de hambre, que también está emocionado porque también conocía a Sesé.
Y terminada la lectura del manifiesto en esa alameda abarrotada una de las amigas más íntimas grita desgarrada ante las cámaras que todas estamos perdiendo la vida porque Sesé no será la última, que la semana que viene vendrá otra más. U otra que denuncia que la mayor parte de nosotras estamos solas porque nuestras familias de sangre se posicionan a favor del maltratador revictimizándonos. Porque si eres una mujer empoderada, eres una mujer de carácter y difícil. No es culpa del maltratador, de la sociedad que nos quiere calladas, sumisas, sin molestar.
Termina el acto y una señora mayor se sienta en tu mesa con otros compañeros de batallas y empieza el discurso #NotAllMen. Un resorte tira de ti ipso facto, te levantas y te disculpas diciendo que vas a buscar tus amigos fotógrafos. Y te callas. Porque no estás para desmontar falacias machirulas en boca de una mujer. Hoy no. Hoy te callas.
Pues se acabó el estar calladas. Se acabó el estar quietas. Se acabó el no molestar. Hasta aquí hemos llegado. No queremos que asesinen a #NiUnaMás.
Por tí Sesé. Por Todas. #PorEllas.
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